JRS Siria: Servicio y compromiso con las personas necesitadas
El Servicio Jesuita a Refugiados (JRS - Jesuit Refugee Service) en Siria comenzó casi como cualquier misión del JRS en el mundo: como respuesta a una crisis para acoger a refugiados. Parece historia lejana, pero en el 2008, Siria era un destino para los refugiados iraquíes. Tres años después, cuando comenzó la guerra en Siria, el JRS ya estaba presente y se convirtió en uno de los principales apostolados de los jesuitas en el país, apoyando no solo a los iraquíes (hasta el 2013) sino que también al pueblo sirio que huía de sus hogares, y que se refugiaba en las montañas o en algunos suburbios de Damasco, o quedaba atrapado bajo asedio, como en Homs o Alepo.
Después de 2018, la situación se volvió algo más pacífica. El JRS cerró sus cocinas de campaña y otros proyectos de emergencia y dirigió sus esfuerzos hacia la educación no formal para los desplazados internos y sus comunidades de acogida, la construcción de comunidades y los proyectos de salud, entre otros. El JRS trasladó su presencia a zonas cruciales: Jaramana, un suburbio superpoblado de Damasco donde la Compañía construyó su nueva casa damascena; Bab Sbaa, una zona de Homs donde la guerra entre vecinos era violenta; Sakhour, un suburbio pobre de Alepo que estaba controlado por el Daesh, y Kafroun, un refugio de montaña para la gente de Homs y Alepo.
Desde el 2018 hasta diciembre del 2024 (excepto por el terremoto y la guerra en el Líbano), los proyectos del JRS se mantuvieron relativamente estables en medio de la crisis económica. La gente ha perdido el 96% de su poder adquisitivo durante estos años, y la mayoría ha estado buscando una salida del país. En el 2023, más de 16,7 millones de personas tenían necesidades humanitarias (y esta cifra se ha mantenido prácticamente sin cambios). Un tercio de la población sigue siendo considerada desplazada. En este contexto, el JRS, con sus 360 empleados, ha intentado ofrecer lugares de esperanza y atención, pero es pequeño frente a las necesidades.
¿Y ahora? Tras la caída del régimen de Assad en diciembre de 2024, ¿cuál es el papel del JRS? Todavía tenemos que entenderlo; debemos ser pacientes y optimistas. Pero ser paciente y optimista no es fácil para la gente después de 14 años de crisis, y muchos sirios tienen miedo a lo desconocido.
Proyecto educativo del JRS, Damasco, 2024.
Por lo tanto, el JRS continúa su misión después de una breve interrupción en diciembre:
• El proyecto educativo en nuestros cuatro centros es más grande que en años anteriores. El JRS trata de estar lo más cerca posible de los padres y de los niños, ofreciéndoles apoyo educativo (alfabetización básica y aritmética), aprendizaje social y emocional, y una alegre “vida cotidiana” en pequeños grupos (los niños asisten hasta tres horas al día, cuatro días a la semana). También se presta especial atención a dos grupos especiales: se ayuda a los estudiantes de noveno grado a prepararse para el examen nacional, y los niños que se han visto obligados a trabajar acuden a clases los viernes. De hecho, el trabajo infantil aumenta debido a la grave situación económica y es muy habitual ver a niños en fábricas o recogiendo basura. La presencia del JRS entre ellos sigue creciendo, y se están realizando esfuerzos para ser aún más eficaces en el futuro.
• El JRS implementa una serie de actividades de apoyo psicosocial destinadas a la construcción de la comunidad. La organización invita a personas de diferentes grupos o procedencias a grupos de intercambio sobre crianza, alfabetización o actividades recreativas. El objetivo es ser un espacio seguro para compartir y ayudar a todos a ver el valor positivo de la interdependencia.
• Un proyecto de salud integral proporciona acceso a la atención primaria de salud, al apoyo psicosocial y educación sanitaria a 10.000 familias en el noreste de Alepo.
Desde que estableció su presencia en Siria en 2008, el JRS ha trabajado para servir a todos, respondiendo a las necesidades de las personas en situaciones difíciles, independientemente de su religión o país. El JRS ha sido crucial en los últimos años y aún más durante la guerra. De hecho, en algunas zonas, el JRS fue una de las pocas organizaciones sobre el terreno que ofreció apoyo humanitario a los necesitados. Mientras muchos mantienen la esperanza de que otras organizaciones y la comunidad internacional vengan a apoyar la reconstrucción del país, el JRS espera seguir creciendo en la comprensión de aquellos a quienes está llamado a servir y acompañar.





















