Educación

Máximo desarrollo de los dones y capacidades de los que cada persona está dotada, al mejor servicio posible de los demás

Educación Pre-secundaria y Secundaria

Desde el origen de la Compañía de Jesús, las escuelas han sido una parte importante y vital del ministerio y misión de los jesuitas. Nuestra primera escuela para no jesuitas se fundó en Mesina en 1548, y rápidamente comenzó a desarrollarse una red de escuelas en Europa y en otros continentes.

Hoy contamos con más de 2.300 escuelas en la red jesuita, en colaboración con un gran número de laicos y con otros compañeros religiosos. Juntos educamos a más de 2 millones de estudiantes, procedentes de contextos religiosos, culturales, sociales y lingüísticos de todo tipo, en los 5 continentes y en más de 70 países. Puedes encontrar la ubicación y características de nuestras escuelas en el sitio web Educate Magis: educatemagis.org

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Creemos que la educación es una de las mejores formas de ofrecer a los jóvenes una experiencia transformadora, para que alcancen su potencial al servicio de la sociedad. Queremos que todos desarrollen sus talentos y tengan una vocación, la sensación de que pueden marcar la diferencia en el mundo en el que viven. Alentamos y capacitamos a nuestros estudiantes para que brinden esperanza, y para que trabajen por la reconciliación y la liberación, cada uno usando sus talentos únicos, para cambiar situaciones de sufrimiento y angustia.

Nuestras escuelas acogen a los estudiantes y a las familias en los valores cristianos esenciales, como la fe, la solidaridad, el servicio y la atención a los más necesitados y marginados. Queremos que nuestros estudiantes cristianos conozcan a Jesucristo, para que puedan amarlo y servirlo en el mundo de hoy. También acogemos a una gran diversidad de estudiantes de otras religiones. Nuestro objetivo es promover el respeto y la apreciación de otras religiones y tradiciones seculares, en un entorno de comprensión y alegría. Creemos que la educación es una forma clave de luchar contra los diversos tipos de fundamentalismo, y contra las ideologías que los alimentan.

La educación de calidad puede llevar a un profundo sentido de reconciliación con Dios, con la humanidad y con la creación. Desafiamos a nuestros alumnos, y nosotros mismos enfrentamos el desafío de vivir de acuerdo con el Magis: “máximo desarrollo de los dones y capacidades de los que cada persona está dotada, al mejor servicio posible de los demás”.

Nuestras nuevas prioridades para la Educación Pre-secundaria y Secundaria son

1. Redes:

debemos realizar nuestro potencial como red global de escuelas; colaborar no solo a nivel local, sino también a nivel regional y global, para servir mejor a nuestra misión, y a todos aquellos a quienes sirven nuestras escuelas.

2. Educación de calidad para los pobres y marginados:

queremos seguir ofreciendo educación de calidad a los más pobres y marginados, en los entornos más difíciles de nuestro tiempo. La Compañía participa activamente en nuevos modelos como: Fe y Alegría en América Latina, África y Europa; las escuelas Cristo Rey y Nativity en América del Norte, y Educación del JRS en muchos campamentos de refugiados en todo el mundo.

3. Identidad e inclusión:

para ofrecer una verdadera educación jesuita, nuestras escuelas deben estar arraigadas en las tradiciones pedagógicas y espirituales ignacianas. Sin embargo, la nuestra es una tradición que celebra y acoge a la amplia diversidad de personas a las que servimos en nuestras escuelas.

4. Reconciliación:

invitamos a nuestras comunidades a participar activamente en la misión jesuita de reconciliación con Dios, con la humanidad y con la creación. Nuestro objetivo es ofrecer una experiencia transformadora, que pueda sanar nuestro mundo herido, y brindar justicia y paz a nuestras sociedades.

5. Renovación e innovación:

nuestra Tradición nos llama a discernir constantemente los nuevos signos de los tiempos, y a responder a ellos de manera creativa, a través de la constante renovación e innovación de los modelos pedagógicos y educativos que utilizamos.

6. Formación espiritual transformadora:

la educación de los jesuitas está basada en la experiencia espiritual que transformó a Ignacio de Loyola. Estamos convencidos de que esta experiencia ofrece ideas poderosas, relacionadas con los anhelos más profundos del corazón humano. Deseamos compartir este don con nuestras comunidades.

7. Ciudadanía global:

al comprometernos a formar estudiantes que piensan y actúan tanto a nivel local como global, queremos enfatizar y preparar a los estudiantes para los nuevos desafíos y oportunidades que les esperan en nuestro mundo.

8. Excelencia Humana:

debemos aceptar nuestra sólida tradición de excelencia académica, en el marco de excelencia humana que guía nuestro esfuerzo. Nuestro objetivo es formar hombres y mujeres con conciencia, compasión, competencia y compromiso. En pocas palabras, nuestro objetivo es formar hombres y mujeres para los demás y con los demás.