Una fe, muchas culturas | El Padre General celebra con las comunidades indígenas del sur de Belice
El P. Aric Serrano, SJ, es un jesuita de la Provincia Central y Meridional de Estados Unidos. Nacido en Pecos, Texas, fue enviado a la parroquia de San Pedro Claver en Punta Gorda, Belice, tras su ordenación en 2023. A continuación, comparte su reflexión sobre la visita del Padre General Arturo Sosa a las comunidades indígenas del sur de Belice.
El martes 10 de febrero, el P. Arturo Sosa, Superior General de la Compañía de Jesús, presidió la celebración de la eucaristía en la parroquia de San Pedro Claver, en el distrito de Toledo, al sur de Belice. Su visita y presencia fueron recibidas con profunda gratitud por la comunidad jesuita local y por los fieles de la parroquia. La parroquia fue fundada por los jesuitas en 1862 y da servicio a una amplia red de iglesias rurales e indígenas.
La liturgia estuvo marcada por una expresión devota de inculturación, que puso de relieve la fe viva de los pueblos maya y garífuna. Un anciano maya ofreció incienso de copal durante la misa, simbolizando las oraciones del pueblo que ascendían a Dios. El copal es una resina de árbol y tiene un profundo significado cultural para el pueblo maya como signo que une el mundo físico con el mundo espiritual.
La comunidad garífuna contribuyó a la liturgia con el uso de tambores tradicionales, cuyos ritmos sirvieron como una forma de oración comunitaria. En la espiritualidad garífuna, el tambor lleva la memoria de los antepasados, el sufrimiento, la resistencia y la esperanza. Integrado en la misa, su ritmo atrajo a la asamblea a una participación más profunda y expresó una fe encarnada en el sonido y el movimiento.
Juntos, el incienso del anciano maya y los tambores garífunas ofrecieron un poderoso signo del compromiso de la Iglesia con la inculturación auténtica, reconociendo la obra de Dios dentro de la cultura. La celebración reflejó la llamada jesuita a escuchar atentamente, a acompañar a los pueblos en sus realidades concretas y a discernir la acción de Dios dentro de las diversas historias y tradiciones.
A través de esta celebración eucarística, la Iglesia del sur de Belice dio testimonio de una fe que es a la vez local y universal. La presencia del Superior General subrayó la unidad de la Compañía de Jesús a través de las culturas y los continentes y afirmó la importancia de la misión llevada a cabo con humildad, cercanía al pueblo y fidelidad al Evangelio.
















