La educación ignaciana de Calcuta moldea vidas para todo el mundo
Por John Felix Raj, SJ | Vicerrector de la St. Xavier’s University, Kolkata
Poco parecen tener en común un poeta ganador del Premio Nobel, un científico pionero y uno de los industriales más ricos del mundo. Pero eso es lo que caracteriza a la educación ignaciana: no forma a los estudiantes para recorrer un itinerario único, sino para la excelencia en cualquier camino que elijan. Rabindranath Tagore, Jagadish Chandra Bose y Lakshmi Mittal recibieron educación en instituciones de la Compañía de Calcuta, y forman parte de una tradición cuya influencia, durante más de 165 años, ha traspasado las fronteras de Bengala.
No son una excepción. En Calcuta, hay un dicho popular que resume el alcance de la educación ignaciana: “Si lanzas una moneda al aire en un lugar público, es probable que caiga sobre un xaveriano”. Si paseas por casi cualquier espacio público de la ciudad, encontrarás antiguos alumnos de escuelas y colegios de la Compañía en aulas, tribunales, salas de juntas y otros aspectos de la vida cívica. Son instituciones que han formado generaciones de estudiantes cuya conexión con sus escuelas el tiempo no ha logrado borrar.
Un estudiante del St. Xavier’s College le dijo una vez a su director hablando de disciplina: “Padre, puede usted sacarme del Xavier’s, pero no puede sacar el Xavier’s de mí”.
La red de antiguos alumnos
La historia de la educación de la Compañía en la Provincia de Calcuta es algo más que la historia de unas cuantas instituciones y de sus logros académicos. Desde mediados del siglo XIX, escuelas como St. Xavier’s Collegiate School, St. Lawrence School y St. Xavier’s College han tomado parte en la configuración de la vida intelectual y moral de Bengala, y esa formación la han continuado eficazmente sus antiguos alumnos.
La Provincia de Calcuta cuenta hoy con siete asociaciones de antiguos alumnos, entre ellas las de St. Xavier’s Collegiate School (ALSOC), St. Xavier’s College (SXCCAA), St. Lawrence School (SLOBA), las instituciones de St. Xavier en Burdwan y Durgapur, y la asociación recientemente creada de St. Xavier’s University (SXUKAA).
En todas estas instituciones, los directores y vicerrectores ejercen como presidentes ex oficio de las asociaciones de antiguos alumnos, lo que refleja un enfoque integrador, diferente de los modelos de antiguos alumnos más independientes que son habituales en Europa y en algunas partes de la India. Los antiguos alumnos siguen muy involucrados en la vida de sus escuelas y colegios, son como un “ejército sin armas” que comparte la visión y la misión de la Compañía de Jesús.
Los antiguos alumnos viven actualmente el espíritu ignaciano de Nihil Ultra y del magis, entendidos conjuntamente como una llamada a dar lo mejor de uno mismo al servicio de los demás.
Magis en acción
En Calcuta, este espíritu ha encontrado su expresión práctica en las asociaciones de antiguos alumnos, cuyo compromiso se extiende mucho más allá de la propia institución, a través de iniciativas que van desde campañas de donación de sangre y campamentos médicos hasta el apoyo sostenido a personas con discapacidad. En esencia, estas iniciativas están impulsadas por el magis, la llamada ignaciana a hacer más y hacerlo mejor en servicio de la humanidad.
SLOBA gestiona un dispensario benéfico y organiza los encuentros deportivos llamados Ensemble que promueven la paz. ALSOC dirige la escuela Titli (Mariposa) para niños de entornos económicamente desfavorecidos. La St. Xavier’s College Association dirige una escuela primaria en Paikala, un pueblo rural musulmán, mientras que St. Xavier’s Durgapur promueve iniciativas de plantación de árboles para crear corredores verdes en toda la ciudad. La St. Xavier’s University ha desempeñado asimismo un importante papel en la construcción y desarrollo del nuevo campus universitario.
La participación de los antiguos alumnos ha sido especialmente visible en momentos clave de la vida de la Provincia. La celebración del 150 aniversario de St. Xavier, en 2010, fue uno de esos momentos: evento nacional al que asistió el entonces primer ministro, Dr. Manmohan Singh, que elogió la contribución de los jesuitas a la vida pública de la India. Un ejemplo más reciente lo ofrece la creación de St. Xavier’s University en New Town. Desde el sueño inicial hasta la construcción del campus, los antiguos alumnos, con su apoyo, desempeñaron un papel fundamental.
Estas asociaciones prosperan porque existe un provecho mutuo circular. Las instituciones se benefician de un apoyo económico, unas becas y unos conocimientos profesionales que les ayudan a mantener el atractivo de sus planes de estudio. Y a cambio, los antiguos alumnos obtienen un sentido de identidad y un capital social para toda la vida, una red basada en los valores ignacianos que llega hasta los tribunales, las salas de juntas y a la vida pública en general.
Aunque la influencia de los antiguos alumnos de los jesuitas de Calcuta se extiende ahora por todo el mundo, con delegaciones en Londres, Dubái y Singapur, su centro de gravedad sigue localizado firmemente en Bengala. Reuniones internacionales, como Beyond Boundaries, canalizan con frecuencia recursos hacia iniciativas locales, desde el desarrollo de un campus rural en Raghabpur hasta la ampliación de oportunidades educativas en zonas rurales.
La Provincia ha formado líderes políticos como Jyoti Basu, industriales como A.V. Birla, la leyenda del críquet Sourav Ganguly y una serie de distinguidos juristas que han contribuido a definir el derecho constitucional y mercantil de la India. Pero la contribución más profunda no radica en lo brillante de algunos antiguos alumnos individuales, sino en el sistema de valores que transmiten: un compromiso con la dignidad humana, el pluralismo y la responsabilidad social que ha ayudado a configurar el alma de la Bengala moderna.
Un futuro compartido
A medida que nuevas asociaciones van echando raíces, enlazan con un legado de más de siglo y medio. Estos hombres y mujeres demuestran que el éxito de una institución de la Compañía no se mide por los estudiantes que atiende, sino por la excelencia y el servicio de los antiguos alumnos que de ella salen.
La participación de los antiguos alumnos en las instituciones de los jesuitas en Calcuta no está edificada sobre la nostalgia, sino sobre un futuro compartido. Los antiguos alumnos, al ofrecer su tiempo, sus conocimientos y sus recursos, son una contribución esencial que garantiza que la misión jesuita pueda seguir siendo una presencia transformadora en la educación y la vida pública, formando personas que, siguiendo la tradición ignaciana, buscan “dar sin calcular el costo”.
Una puerta de entrada a la identidad xaveriana: la séptima ceremonia de graduación
Uno de los momentos decisivos que transforma a los estudiantes en xaverianos de por vida es la ceremonia de graduación, un rito de paso que lanza a los alumnos al mundo como embajadores de los valores de St. Xavier. El 21 de febrero de 2026, la St. Xavier’s University, Kolkata, celebró su prestigiosa séptima ceremonia de graduación en el Biswa Bangla Convention Centre de New Town, con la presencia de una extraordinaria lista de distinguidos invitados.
El P. Arturo Sosa, SJ, Superior General de la Compañía de Jesús, fue el invitado de honor, lo que subrayó el compromiso global de los jesuitas con la educación xaveriana. El Dr. Shashi Tharoor, renombrado autor, célebre orador y miembro del Parlamento de Thiruvananthapur durante cuatro mandatos, orgulloso antiguo alumno xaveriano, recibió el título de Doctor Honoris Causa (D.Litt) en reconocimiento a sus destacadas contribuciones a la literatura, el servicio público y la diplomacia global.
En su discurso inaugural, el Padre General Sosa encarnó el carisma jesuita, recordando a los graduados que “la educación verdadera y completa no se da solo en las aulas, sino también en las amistades, en los fracasos y en la autorreflexión”. El P. Sosa instó a los xaverianos a convertirse en “hombres y mujeres para y con los demás”, caminando junto a los excluidos y promoviendo la justicia en un mundo dividido. Sus palabras captaron la visión ignaciana holística: la educación como formación integral de la persona para el servicio transformador.
Al aceptar su doctorado honoris causa, el Dr. Tharoor reflexionó sobre su propia trayectoria xaveriana y reconoció que el St. Xavier’s College de Calcuta le había inculcado «rigor intelectual, claridad ética y responsabilidad social». Exhortó a los graduados a «utilizar su educación xaveriana no para la gloria personal, sino para tender puentes entre las divisiones económicas, culturales y políticas de la India». Tharoor compartió historias sobre cómo el énfasis de su alma máter en el debate, la oratoria y la divulgación social moldeó su carrera parlamentaria, y animó a la clase de 2026 a “decir la verdad al poder con elocuencia y compasión”.
Un total de 1077 graduados de programas de grado, posgrado y doctorado subieron al escenario para recibir sus títulos, lo que supuso un hito que también celebró el décimo aniversario de la fundación de la universidad.







