Concretar la visión de Arrupe en Ghana
La historia del centro de justicia social de la Provincia de África del Noroeste
El Arrupe Jesuit Institute (AJI) comenzó en Accra, la capital de Ghana, en noviembre de 2018 con escasos recursos. Instalado en un apartamento alquilado en Kwabenya, un suburbio de Accra, el centro comenzó sin muebles ni equipos de oficina, sin vehículo y sin apenas fondos. El capital inicial para el funcionamiento del centro procedía de una generosa donación de un amable feligrés de la iglesia jesuita del Sagrado Corazón de Edimburgo (Escocia). Sin embargo, el centro que representaba los sueños largamente acariciados, pero igualmente largamente aplazados, de los jesuitas de la Provincia de África del Noroeste (ANW) contaba con un recurso vital: la visión del P. Pedro Arrupe.
Desde su creación, el AJI siempre tuvo ante sus ojos el objetivo de tratar de cumplir la visión de Don Pedro, expresada en su declaración de misión, que dice así: “Un centro de investigación, formación y acción social, inspirado en la fe cristiana y en la búsqueda de la justicia social, según la visión del Padre jesuita Pedro Arrupe”. Seis años después, el AJI ha tenido un impacto significativo dentro y fuera de Ghana, testimonio del inquebrantable compromiso del instituto con la justicia social y la realización de la visión de Arrupe.
Incluso antes de la creación del AJI, un observador perspicaz señaló el enorme valor de establecer un Centro de Justicia Social en Accra, sede de la secretaría del Simposio de Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM). Mientras aspira a convertirse en la principal institución jesuita que preste apoyo a este organismo eclesial continental, el AJI ya ha empezado a ofrecer asistencia práctica a la Iglesia local de Ghana, en particular a la Archidiócesis Católica de Accra. Esto incluye la organización y facilitación de talleres, programas de formación y conferencias sobre la doctrina social de la Iglesia para grupos como profesionales de empresas y organizaciones eclesiásticas. La serie del AJI “La fe en la esfera pública”, que se celebra desde 2019, ha abordado temas como la ética cristiana en el sector financiero, la comunicación para el bien común y la lucha contra el virus de la corrupción. El AJI planea seguir formando audiencias específicas tales como religiosas, seminaristas y empresarios, especialmente en temas emergentes de la doctrina social de la Iglesia como la ecología integral y la amistad social.
Como centro que inmortaliza a un destacado Superior General jesuita, el AJI debería promover cuestiones centrales para la Compañía que Pedro Arrupe tanto amó. La hoja de ruta jesuita está esbozada en las Preferencias Apostólicas Universales (PAU), y el AJI ha adoptado plenamente estas cuatro orientaciones. Un año después de su fundación, el AJI desarrolló un programa de redes juveniles ignacianas, IYNIGO, acrónimo de ‘Ignatian Youth Networks Initiating Generational Outcomes’. Su principal objetivo es capacitar a los jóvenes adultos a través del liderazgo, el espíritu empresarial, la tutoría, las oportunidades, la creación de redes, el servicio y la espiritualidad. Actualmente, IYNIGO interactúa con MAG+S y fomenta así el encuentro de muchos jóvenes con Dios, combinando las PAU de mostrar el camino hacia Dios y de acompañar a los jóvenes en camino.
El caminar con los excluidos del AJI ha conllevado una mayor concienciación e incidencia; por ejemplo, la Conferencia inaugural ‘Pedro Arrupe Social Justice’ abordó la cuestión de la inmigración irregular. Sin embargo, también incluye el trabajo con personas pobres, vulnerables y marginadas a través de la pastoral directa y la participación del Centro en la red “Talitha Kum”, que busca terminar con la trata de seres humanos. Por último, el AJI promueve activamente la preocupación pública por proteger y renovar la creación divina. Lo hace llevando a cabo campañas de plantación de árboles y participando en actividades de defensa del medio ambiente, a menudo en colaboración con organizaciones asociadas. En marzo de este año se celebró un evento de diálogo sobre política medioambiental en el que se avanzó en el enfoque temático del Centro para 2024, a saber, el crecimiento de la generación verde de Ghana.
Los estudios sobre la inculturación pueden considerarse incompletos si no hacen referencia a Pedro Arrupe. Su carta de 1978 a la Compañía sobre el tema demuestra su interés por la materia. Consciente de la sintonía entre los intereses del P. Arrupe y los de los teólogos africanos, el AJI ha evolucionado para promover el estudio de la inculturación. Constituye un área de estudio clave del AJI como centro de investigación. El principal evento de investigación sobre la inculturación del AJI es la Conferencia Teológica Sarpong, llamada así en reconocimiento al legado de un ghanés precursor de la teología africana, el Rvmo. Peter Sarpong, Arzobispo emérito de Kumasi.
En la actualidad, el AJI opera desde las pintorescas Atomic Hills, que dominan una amplia franja de la bulliciosa capital de Ghana. Este traslado de una residencia alquilada a un local permanente propiedad de la Compañía constituye una parte integral del crecimiento del AJI. A pesar de sus dificultades, el trabajo de construcción ha resultado muy valioso, ya que ha garantizado la continuidad del AJI. Los planes para este terreno de 2 acres incluyen la construcción de un polideportivo para mejorar la participación de los jóvenes y fomentar su talento, así como una casa de estudios. Esta última albergará el centro de documentación del AJI, una biblioteca, salas para seminarios y un auditorio.
A los seis años, un niño ha dejado de ser un bebé, ha superado los años de alta mortalidad y está en la cúspide de la edad de la razón. Ahora que el AJI se prepara para celebrar su sexto aniversario en noviembre, ofrece todos los indicios de una salud robusta y más signos vitales de su potencial de crecimiento. La visión de Arrupe ha dado forma al AJI en sus primeros años y seguirá marcando la dirección a este instituto en los años venideros.







