Asociación en la misión: corresponsabilidad en una misión compartida

Tras el reciente lanzamiento de la página de recursos para la formación de colaboradores en la misión – un hito importante en nuestro camino compartido – este artículo ofrece una perspectiva más personal detrás de la iniciativa. Conversamos con Manuel Martínez, Asistente para la Colaboración en la Misión en la Curia General, para conocer más sobre la visión, el recorrido y las esperanzas que guían este trabajo.

Cuéntanos sobre ti y el camino que te ha llevado a este rol

Tengo 39 años y nací en Montevideo, Uruguay. Mi camino de vida y fe ha estado profundamente marcado por la espiritualidad ignaciana. Desde niño, me formé en un colegio de la Compañía de Jesús y más adelante cursé mis estudios universitarios en la Universidad Católica del Uruguay, también confiada a los jesuitas. Desde 2005 formo parte de la Comunidad de Vida Cristiana (CVX), el lugar donde elijo vivir mi fe en comunidad: un espacio de encuentro, discernimiento, celebración y compromiso. Es tanto un regalo como una misión, donde busco encarnar el seguimiento de Jesús en lo cotidiano, a la luz de los Ejercicios Espirituales.

En diciembre de 2023 me casé con Leticia y hoy vivimos en Nyon, Suiza. La familia es para mí un pilar fundamental, donde se cultiva el amor, la fe y el compromiso compartido. Me considero una persona serena, reflexiva y con buena capacidad de escucha. Disfruto de la lectura, la música y la escritura. Me mueven las áreas humanistas y busco vivir cada etapa con profundidad y sentido comunitario.

¿Cómo te ha preparado tu experiencia para esta responsabilidad?

Mi experiencia como Secretario Ejecutivo de la Comunidad de Vida Cristiana (CVX) en Roma fue una verdadera escuela de vida y misión. La CVX es una comunidad laical, apostólica e ignaciana que me enseñó a vivir el seguimiento de Jesús desde la vida cotidiana, en profunda comunión con otros y al servicio del mundo. Estar al frente de su Secretaría Ejecutiva significó acompañar procesos, cuidar vínculos, y sostener una misión global desde la escucha, el discernimiento y la organización.

Fue también una oportunidad única para experimentar el corazón de la familia ignaciana: ese tejido vivo de laicos, religiosos y religiosas que comparten una misma espiritualidad y un mismo deseo de servir. En ese sentido, aprendí a colaborar de manera cercana con la Compañía de Jesús, reconociendo nuestra diversidad, pero también la profunda unidad que nos une en la misión.Estar en Roma también me permitió conocer de cerca el trabajo de la Curia General de los jesuitas. Fue una gracia poder entrar en contacto con muchos jesuitas profundamente comprometidos con la misión, y descubrir desde dentro cómo se sostiene, se anima y se impulsa la vida apostólica de la Compañía a nivel global. En ese camino, tuve la oportunidad de colaborar con el P. John Dardis, SJ, en varios proyectos a los que me fue invitando, lo que me permitió aprender, aportar desde mi experiencia y fortalecer aún más ese vínculo entre la CVX y la Compañía de Jesús.

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Cuéntanos sobre este nuevo rol

Todo ese recorrido me preparó para asumir hoy, con gratitud y responsabilidad, el rol de Asistente para la Colaboración en la misión. Siento que es una continuación natural de ese camino: seguir tejiendo redes, construyendo puentes y acompañando procesos que nacen del discernimiento común y el deseo de servir mejor.

¿Cuáles son tus principales prioridades al asumir este cargo?

Al asumir este servicio como Asistente para la Colaboración en la misión, mi primera prioridad es escuchar y comprender bien el camino recorrido hasta ahora. Este es un proyecto que ya tiene raíces, aunque todavía está en una etapa inicial, por eso quiero contribuir a consolidarlo con paciencia, diálogo y visión.

Uno de los primeros focos será continuar reuniendo y organizando recursos de formación sobre la Misión Compartida, para que estén disponibles y accesibles para toda la red. Seguir alimentando la plataforma de colaboración junto a otros que ya desempeñan esta función formativa en las diferentes Conferencias de Provinciales y sectores apostólicos de la Compañía de Jesús.

También quiero generar espacios de escucha y participación, a través de webinar o reuniones, y acompañar el proceso de conceptualización de la Misión Compartida, aportando desde mi experiencia, recogiendo voces clave y ayudando a que el Padre General cuente con elementos valiosos para el próximo encuentro con los Superiores Mayores en octubre de 2025.

Más allá de las tareas concretas, mi prioridad es ofrecer una presencia disponible, comprometida y en sintonía con el modo de proceder ignaciano, para ayudar a que la colaboración en la misión siga creciendo con profundidad, creatividad y sentido apostólico.

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¿Cómo pueden las personas apoyarte en esta nueva posición?

Este es un tiempo para construir juntos.Así lo siento. Y creo que no estamos empezando de cero: ya hay mucho camino recorrido, muchas experiencias valiosas que muestran que la Misión Compartida entre laicos y jesuitas no solo es posible, sino profundamente fecunda.

Me animo a invitarles a sumar: compartir recursos, acercar ideas, contar lo que están viviendo en sus comunidades, en sus obras, en sus contextos. Estar en contacto, abrir el diálogo, animarnos a decir lo que funciona y también lo que cuesta.

Hace años que hablamos de colaboración, y no deja de impresionarme ver cómo tantos laicos y jesuitas trabajan codo a codo, con enorme compromiso, generosidad y creatividad. No se trata de un reparto de tareas, sino de una vocación compartida, donde cada uno, desde su identidad y su fe, aporta a la misión común de anunciar el Evangelio y hacerlo vida en lo concreto.

La colaboración entre laicos y jesuitas no es una estrategia o una moda, sino parte esencial de nuestra espiritualidad ignaciana. Hoy más que nunca, en un mundo que nos desafía a dar respuestas profundas y creíbles, caminar juntos se vuelve imprescindible. Somos co-responsables en la misión.

Es tiempo de reconocer lo que ya está dando fruto, identificar buenas prácticas, discernir cómo seguir avanzando. Nada de eso se puede hacer en soledad. Cada contribución cuenta, por pequeña que parezca. Estoy convencido de que lo que necesitamos para seguir creciendo ya está entre nosotros. Solo hace falta abrir los ojos, compartirlo y ponerlo al servicio de todos.

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Publicado por Communications Office - Editor in Curia Generalizia
Communications Office
El Servicio de Comunicaciones de la Curia General publica noticias de interés internacional sobre el Padre General, sobre el gobierno central de la Compañía de Jesús y sobre los compromisos de los jesuitas y colaboradores en la misión. También se encarga de las relaciones públicas y con los medios de comunicación.

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