Esperando con esperanza: Reflexiones sobre el Adviento
Por Carla Bellone | Asistente del Secretario para el Servicio de la Fe
El Adviento es un tiempo de espera, un momento sagrado en la que la Iglesia se prepara para celebrar el nacimiento del Salvador y dar la bienvenida una vez más a la luz de Cristo en nuestro mundo. Es un tiempo de esperanza, y en un mundo a menudo marcado por la incertidumbre y la ansiedad, el Adviento nos recuerda que la esperanza no es un optimismo ingenuo, sino una profunda confianza en la fidelidad de Dios, una esperanza que echa raíces incluso en la oscuridad y crece silenciosamente hacia la luz.
A medida que avanzamos en esta temporada, lo hacemos con el espíritu del Jubileo 2025: Peregrinos de Esperanza. El Jubileo nos invita a reconocer que la esperanza no es sólo un don personal, sino una vocación compartida: ser signos de la misericordia de Dios, construir la paz y abrir caminos de reconciliación y renovación. Ser peregrinos de esperanza significa caminar juntos con los ojos y el corazón abiertos, buscando los signos de la misericordia y la justicia de Dios que se manifiestan entre nosotros. En la quietud del Adviento, escuchamos el susurro de nuevos comienzos. Cada reflexión en esta serie nos ofrece un momento para detenernos y orar, para descubrir dónde está brotando ya la esperanza: en nuestras comunidades, en los actos de compasión, en la silenciosa perseverancia de la fe. Mientras esperamos con esperanza durante este Adviento, aprendamos de nuevo a confiar en el Dios que renueva todas las cosas y a caminar como peregrinos hacia el amanecer de la renovación.
El sabor de la esperanza
El camino de Faith hacia una vida nueva
Cuando era niña en Nigeria, a Faith le encantaba hornear dulces para ayudar a su familia a olvidar las preocupaciones por un momento. Pero un día, la violencia interreligiosa lo destruyó todo. Sin familia ni hogar, sin un lugar seguro donde quedarse, se vio obligada a huir sola, atravesando el desierto y el mar.
Al llegar a Italia encontró seguridad, pero sentía que se había perdido a sí misma: “Me sentía como una niña otra vez, teniendo que aprenderlo todo desde cero, con el mundo a mi alrededor demasiado grande.”
Poco a poco empezó a reconstruir su vida y a recordar su pasión por la repostería. Con la ayuda del Centro Astalli (JRS Italia), se apuntó a un curso de pastelería. La primera vez que volvió a hornear, el aroma familiar de la masa fresca le devolvió recuerdos de su hogar y su familia. Fue como abrir una puerta a una parte de sí misma que creía extinguida.
Hoy, Faith trabaja en una panadería en Roma. Hornear no es solo su sustento: es su camino de regreso al calor de un hogar.
Oración para encender la vela
Dios de la Esperanza, Tú nos llamas a caminar en tu luz incluso cuando el camino es incierto. Quédate cerca de las personas refugiadas que atraviesan noches de miedo y soledad. Fortalece nuestra fe para caminar con ellas como verdaderos peregrinos de la esperanza, confiando en tus promesas.







