75 jesuitas celebran 75 años de historia: El Colegio Bellarmino, los estudios como servicio
El Colegio San Roberto Bellarmino de Roma celebra este año su 75º aniversario. Esta comunidad para estudios avanzados de la Compañía - el “Bellarmino” - viene formando generaciones de jesuitas de todo el mundo, preparándolos para servir a la Iglesia y a sus comunidades locales. Al celebrar esta efeméride, el Bellarmino presenta un nuevo sitio web que ofrece a la familia jesuítica de todo el mundo una visión más cercana de esta institución tan singular, de su misión y su perenne legado.
Una historia de vida académica y de servicio
Durante 75 años, el Colegio Bellarmino ha sido un lugar a donde llegan jóvenes sacerdotes y hermanos jesuitas con el propósito de ahondar su formación intelectual. La mayoría de ellos cursan estudios superiores en la Pontificia Universidad Gregoriana, que hunde sus raíces en el histórico Colegio Romano, fundado por San Ignacio de Loyola en 1551. Conocida por su profesorado internacional y su rigor académico, la Gregoriana ofrece programas de licenciatura y doctorado, entre otros campos, en los de teología, filosofía, psicología, derecho canónico, historia de la Iglesia, espiritualidad, sociología, liderazgo y gestión.
“Nuestro
objetivo es formar hombres no sólo intelectualmente preparados, sino a la vez
listos para enfrentarse a los complejos retos de nuestro mundo”, dice el P.
Orlando Torres, SJ, actual director espiritual del Bellarmino. “Esta
combinación de estudio profundo y preparación pastoral constituye el corazón de
nuestra misión como jesuitas.”
Una comunidad internacional en Roma
Una de las características más singulares del Colegio Bellarmino, además de su gran número de miembros, es su carácter internacional. En la actualidad son 75 jesuitas de todo el mundo los que viven y estudian en el Bellarmino, representando una rica diversidad de culturas, lenguas y visiones del mundo. La Compañía de Jesús de todo el mundo converge en este lugar creando una singular oportunidad intercultural de enriquecimiento mutuo, al tiempo que tiende la mano a futuras colaboraciones.
Al
vivir en el corazón de Roma, estos jesuitas se benefician de su proximidad no
sólo a instituciones académicas de sabor ignaciano, sino, a la vez, al rico
patrimonio espiritual y cultural que ofrece esta ciudad. A pocos pasos del
Bellarmino, nuestros estudiantes encuentran la oportunidad de gustar el
patrimonio que suponen las históricas Estancias de San Ignacio y las primeras
iglesias fundacionales de la Compañía. Muchos de ellos participan activamente
en ministerios parroquiales, participando en el culto de la comunidad local. “Trabajar
en Roma es un privilegio único”, dice Martin Rondelet, coordinador de
estudiantes en el Bellarmino. “Tener experiencia en este lugar nos forma para
ser compañeros competentes y sensibles; supone una oportunidad de conectar con
la Iglesia universal de manera nueva y muy profunda.”
La tradición de la Compañía: Estudiar para servir
Hondamente arraigados en la espiritualidad de San Ignacio de Loyola, los jesuitas se entregan al estudio por el bien de la misión. Esta tradición se remonta a la fundación de la Compañía de Jesús, desde el momento en que San Ignacio fue consciente de que era necesaria una buena preparación intelectual para trabajar al servicio de los demás. Los jesuitas del Bellarmino dan continuidad a este legado, persiguiendo una excelencia académica que sirva no sólo a su propio crecimiento, sino al fin divino que pretenden: la mayor gloria de Dios y el bien de las almas.
Una nueva presencia digital
Como parte de la celebración de su 75º aniversario, el Bellarmino lanza una nueva página web que sirva de escaparate a su misión y a su vida. Es una
plataforma que quiere ofrecer a los jesuitas de todo el mundo una visión de lo
que hace del Bellarmino una comunidad vibrante y dinámica. este nuevo sitio quiere
ser, para todos los miembros de la familia jesuítica en general y para los
antiguos alumnos en particular, una invitación a conectar de nuevo con el
Bellarmino, a explorar su misión histórica y actual, y a reflexionar sobre el
papel que ha desempeñado en la formación de tantos hombres para la Compañía de
Jesús. “Estamos orgullosos de nuestra historia, pero nos entusiasma aún más lo
que está por venir”, dice el P. João Renato Eidt, rector del Colegio
Bellarmino.

















