JRS Asia Meridional. Alimentar la esperanza y la resiliencia en medio del desplazamiento
Por Stephen Raj, SJ | JRS
Asia Meridional
[De la publicación “Jesuitas 2025 - La Compañía de Jesús en el mundo”]
El JRS Asia Meridional ofrece una amplia gama de servicios tanto a refugiados como a desplazados internos, centrándose especialmente en facilitar la reconciliación y en ofrecer apoyo en salud mental.
“La paz, para mí, significa proporcionar alimentos y educación para que mis hijos vivan para ver el mañana”, expresó Razia, una viuda refugiada afgana y estudiante de corte y confección. Javed, otro estudiante afgano de la clase de inglés del JRS, nos decía: “Para mí, la paz es tener una oportunidad de educación y empleo para vivir con dignidad”. Un estudiante de la Marquette University añadió: “La construcción de la paz, para mí, es cultivar la compasión y liberar el potencial de cada uno para fomentar relaciones correctas con los demás”. Estas conversaciones entre refugiados afganos y alumnos de Marquette durante una reciente visita al centro del proyecto urbano del JRS en Nueva Delhi, ponen de relieve las diversas aspiraciones y visiones del mundo, moldeadas por contextos distintos.
El contexto del sur de Asia
Se caracteriza por el pluralismo religioso y étnico, con experiencias de desplazamiento. La región es a la vez origen y acogida de refugiados. Millones de personas desplazadas en Afganistán, India y Bangladesh esperan urgentemente soluciones sostenibles para sus necesidades humanitarias. En un Afganistán devastado por la guerra, los desplazados internos y los retornados viven con miedo, se enfrentan a la inseguridad alimentaria y a problemas de salud mental. Los hacinados campos de Bangladesh acogen a cerca de un millón de refugiados rohingya, lo que limita las perspectivas de futuro de una generación sin educación formal. En la India, decenas de miles de solicitantes de asilo y refugiados de diversos países, como Sri Lanka, Tíbet, Myanmar, Afganistán, Somalia y Siria, residen en campamentos gubernamentales y asentamientos informales esperando ansiosamente su reasentamiento.
La respuesta del JRS Asia Meridional
La reconciliación y la salud mental y el apoyo psicosocial son dos prioridades programáticas clave para el JRS Asia Meridional. A través de la educación para la paz y la formación en habilidades psicosociales, el JRS empodera a niños, mujeres y jóvenes refugiados para establecer espacios seguros y fomentar relaciones positivas dentro de la comunidad de refugiados y con las comunidades de acogida. Esta misión adquiere mayor importancia ante las actuales tragedias mundiales que provocan la pérdida de miles de vidas y el desplazamiento de millones de personas.
Una historia de resiliencia
Zari, de 17 años, escapó de la violencia militar de Myanmar en 2021 y encontró refugio en Mizoram. Su primo, miembro de las Fuerzas de Defensa Popular, la ayudó, pero por desgracia perdió su vida. Llena de remordimientos, se retiró de la vida social, temiendo ser juzgada. Al unirse al Centro de Aprendizaje del JRS en febrero de 2023, Zari encontró una comunidad de apoyo de ciudadanos de Myanmar; se sintió revitalizada a través de clases y actividades. El apoyo psicosocial del JRS y las sesiones de reconciliación aliviaron el estrés diario y los síntomas de la depresión, ayudándola a superar el remordimiento y a aceptar que la muerte de su primo no había sido culpa suya. Zari está agradecida al JRS por ofrecerle un oído atento y un lugar en el que sanar.
Empoderar vidas a través de la educación y los medios de subsistencia
Concretamente, el JRS Asia Meridional ofrece educación a los niños, formación para el empleo, y apoyo a las mujeres y a los jóvenes en sus medios de subsistencia. Se ofrece asistencia de emergencia y ayuda psicológica comunitaria a los refugiados en los campamentos. Las iniciativas socioeconómicas pretenden fomentar medios de vida sostenibles. Todo ello persigue su autosostenibilidad.
Tor Pekai, una refugiada chin y miembro del círculo de capacitación, recibió una micro subvención del JRS y desde entonces ha puesto en marcha con éxito un pequeño negocio tras completar la formación del JRS. Ahora enseña a sus hermanos pequeños a bordar, ampliando así su empresa. Tor Pekai expresa un sentimiento de logro y orgullo, afirmando: “El JRS me dio alas para volar y alcanzar mi potencial”.
Acompañados para responder a la llamada en medio de la adversidad
De las cenizas de los escombros emergen almas nobles. A pesar de enfrentarse a la muerte, la destrucción y el desplazamiento, hay signos de vocaciones a la vida religiosa. En los campos de refugiados de Sri Lanka, en Tamil Nadu, nueve personas han respondido a la llamada, uniéndose a diversas congregaciones y diócesis. Inspirado por la dedicación de los jesuitas y del personal del JRS, un niño refugiado en un campamento de Chennai respondió a la llamada de Dios y se convirtió en sacerdote jesuita: el P. Robert, SJ, que ahora trabaja en Sri Lanka. Ejemplos como el P. Pakkiyanadhan, la Hna. Devakala, el P. Jeni, la Hna. Disha, la Hna. Stella Mary, la Hna. Kalista Glory y el diácono Michael, que encontraron su vocación en medio de trágicas experiencias y difíciles condiciones en los campamentos, siguen sirviendo de modelo para otros. Impulsados por la fe en Dios y el amor a la humanidad, su camino sigue marcado por la resistencia y la determinación. Hoy son faros de esperanza para los pobres y marginados.
Abogar por el cambio en medio de los desafíos
Ante la violencia y los conflictos indiscriminados, marcados por un flagrante desprecio por la vida humana y los principios de la gobernanza internacional, la creciente cultura de la impunidad es alarmante y exige una acción decisiva a nivel mundial. El JRS da prioridad a la defensa de los derechos de los desplazados forzosos, centrándose en la promoción de prácticas, políticas y legislación favorables.
El espíritu de resiliencia y coraje de los refugiados y desplazados internos inspira al equipo del JRS en Asia Meridional – centrado sobre todo en los refugiados – a cultivar y asegurar un entorno compasivo para que puedan reconstruir sus vidas y a fomentar sus aspiraciones de un futuro esperanzador. El JRS sigue acompañándolos en su viaje, superando retos, hacia la construcción de un mundo donde encuentren protección, igualdad de oportunidades y una participación significativa.







