22 de mayo de 1622: Muerte del descubridor de las fuentes del Nilo Azul

Por Wenceslao Soto Artuñedo, SJ | Archivum Romanum Societatis Iesu (ARSI)

El 22 de mayo de 1622 moría en Gorgora (Gonder, Etiopía) Pedro Páez. Había nacido en Olmeda de las Fuentes (Madrid, España), en 1564, e ingresado en la Compañía con 20 años en el noviciado de Villarejo de Fuentes (Cuenca, España), aunque las biografías antiguas lo hacen ingresar en Coimbra (Portugal). En Belmonte (Cuenca) firmó su carta “indipeta”, pidiendo ser enviado a las Indias, el 8 de mayo de 1587, por lo que, concluida la Filosofía, partió de Lisboa (Portugal) el 1 de abril de 1588.

Había comenzado la Teología en Goa, cuando, de modo inesperado, se presentó una oportunidad para apoyar a la moribunda comunidad católica de Etiopía, donde no era fácil enviar refuerzos por su aislamiento y estar rodeada por el mundo árabe y turco. Fue ordenado presbítero por vía de urgencia y enviado para apoyar al veterano Antoni Monserrat (1536-1600). Salieron de Goa el 2 de febrero de 1589, pasaron por la islaElephanta o Ghârâpuri y llegaron a Vasei (Bazain), donde estudió persa y adoptaron una ropa común.

Un piloto musulmán les prometió llevarlos, pero los traicionó y fueron capturados por piratas cerca de Dhofar (Omán) en enero de 1590. Después se seis años en las cárceles de Heinan y Sa'ana (Yemen), fueron conducidos al puerto de Mukha (Yemen), donde sirvieron como esclavos de las galeras varios meses, hasta que, a instancias del rey Felipe I de Portugal (II de España) fueron rescatados por el virrey de India en 1596.

De vuelta a Goa, completó los estudios de Teología y trabajó en Salsete y Chaul, y Vasai (Maharastra, India) como predicador, confesor y arquitecto. Allí recibió la orden de emprender un segundo intento para la misión de Etiopía, para lo que se trasladó a Diu (Guyarat, India), de donde partió el 22 de marzo de 1603, en una nave turca, sin compañía y disfrazado de comerciante armenio. Esta vez consiguió su objetivo, llegando a la isla de Massawa (Eritrea), en poder de los turcos, de donde zarpó para el continente africano llegando a Fremona, al Norte de Etiopía, el 15 de mayo de 1603, donde agonizaba la comunidad católica que había sido liderada por el también jesuita español Andrés de Oviedo (1518-1577).

La misión de Etiopía vivió su edad de oro con Páez, convertido en consejero del emperador Susenyos (1572-1632). Mientras debatía con los monjes coptos, escribió una Historia de Etiopía, construyó un palacio y dos iglesias barrocas en piedra, y fue el primer europeo en visitar las fuentes del Nilo Azul el 21 abril 1618, a pesar de que James Bruce (1730-1794), se apropió el “descubrimiento” en 1790. Poco después de recibir al emperador en la Iglesia católica, murió el 22 de mayo de 1622. En una carta escrita al provincial de Goa, Susenyos se refiere a él como “nuestro padre espiritual, sol brillante de la fe que purificó Etiopía de las tinieblas de Eutyches [iniciador de la herejía del monofisismo]”.

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Publicado por Communications Office - Editor in Curia Generalizia
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