El Papa alimenta el testimonio valiente entre los jesuitas durante las Visitas Apostólicas

El 45º Viaje Apostólico del Papa Francisco a Asia-Pacífico, del 2 al 13 de septiembre de 2024, incluyó visitas a Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Timor Oriental y Singapur. Como es su costumbre durante estos viajes, el Santo Padre sacó algo de tiempo de su apretada agenda para reunirse con los jesuitas que trabajan en los lugares que visita.

La interacción del Papa Francisco con los jesuitas suele dejar espacio para preguntas y respuestas, y sus respuestas a menudo abarcan varios temas. No obstante, el Papa nunca deja de inspirar, animar y recordar a la Compañía su misión, al tiempo que tiene en cuenta las realidades del contexto del país que visita.

En Indonesia, por ejemplo, el Papa Francisco se dirigió a unos 200 jesuitas en la Nunciatura de Yakarta. Un elemento central de su mensaje fue su llamamiento a los jesuitas para que hagan “ruido” en el mundo, como los primeros cristianos en los Hechos de los Apóstoles. Dijo que los jesuitas deben estar en los lugares más difíciles, donde es menos fácil actuar, encarnando nuestro compromiso de “ir más allá” para la mayor gloria de Dios. Deben hacer “buen ruido” guiados por el Espíritu y por la oración. También subrayó la importancia de la oración personal y la lectura espiritual, reflexionando sobre su propia rutina de oración. Subrayó que “tenemos que hacer crecer nuestra espiritualidad con una buena lectura”.

Otro tema importante fue el énfasis del Papa en la inculturación dentro de la Iglesia. Afirmó que los jesuitas deben tener la capacidad de abrazar la diversidad, adaptándose a tiempos, culturas y experiencias diferentes. También subrayó la importancia del discernimiento, afirmando que uno debe ser capaz de discernir para inculturarse y “buscar y encontrar a Dios donde Él se hace encontrar, ya presente en las culturas”.

Al responder a una pregunta sobre la difícil situación de los pueblos que sufren persecución, como el caso de los rohingya en Myanmar y Bangladesh, el Papa Francisco señaló la necesidad de promover el ideal de justicia y paz, basado en el respeto de la dignidad y los derechos de todos.

En su encuentro con los jesuitas en Dili, Timor Oriental, el Santo Padre abordó cuestiones clave relacionadas con la misión de la Iglesia, el papel de la Compañía y la evangelización. Haciendo hincapié en el tema de su visita: “Que tu fe se convierta en tu cultura”, señaló la importancia de evangelizar la cultura, inculturando al mismo tiempo el Evangelio.

2024-10-07_pope-jesuits_meeting1

Foto por Antonio Spadaro, SJ.

Continuó desafiando a los jesuitas de Timor Oriental a no apartarse del pueblo de Dios, que es el bien más preciado. Advirtió contra el clericalismo, describiéndolo como “la forma más elevada de mundanidad dentro del clero” y una “cultura que destruye la Iglesia”. Para contrarrestarlo, los jesuitas deben mantener la cercanía al pueblo y ser pastores. También aconsejó no convertir el confesionario en una sala de consulta psiquiátrica o en un tribunal, insistiendo en que los sacerdotes jesuitas siempre deben extender la misericordia y dar prioridad al perdón en su ministerio.

Hablando de la relación de los jesuitas con la Iglesia universal, el Papa Francisco ofreció una perspectiva histórica, haciendo referencia al liderazgo del P. Pedro Arrupe (28º Superior General de la Compañía de Jesús, 1965-1983) y del P. Paolo Dezza (Delegado del Papa San Juan Pablo II, 1981-1983), que guiaron a la Compañía en tiempos difíciles. Instó a los jesuitas a leer el discurso que el Papa San Pablo VI dirigió a la Congregación General 32, en el que se exponen las expectativas de la Iglesia respecto a la Compañía.

Al explorar el compromiso de los jesuitas en Timor Oriental con la justicia social, el Santo Padre señaló que la justicia social debe tener en cuenta “el lenguaje de la mente, el lenguaje del corazón y el lenguaje de las manos”. Destacó el compromiso histórico de la Compañía con la justicia social, desde el trabajo con las comunidades indígenas y los esclavos que escapaban de las “reducciones” llamadas quilombos. Recordó a todos que nuestro juicio final dependerá de cómo respondamos al hambriento, al sediento y al marginado.

En cuanto al papel de los laicos en la misión de la Compañía de Jesús, el Papa Francisco señaló la creciente colaboración entre los jesuitas y los laicos y subrayó la importancia de crear espacios para la colaboración de los laicos en nuestros apostolados.

El 11 de septiembre, el Papa Francisco se reunió con los jesuitas en Singapur. En el perspicaz intercambio que siguió, el Santo Padre reflexionó sobre la importancia de la educación, los retos de los jóvenes en el discernimiento de las vocaciones y el papel de la Compañía en la Iglesia de hoy. Señaló el papel crítico del compromiso jesuita en instituciones educativas y centros sociales en Asia, así como el deseo del P. Arrupe de que los jesuitas trabajen con los refugiados y la centralidad de la oración.

2024-10-07_pope-jesuits_meeting2

Foto por Antonio Spadaro, SJ.

Respondiendo a una pregunta sobre las dificultades a las que se enfrentan los jóvenes para comprometerse con las vocaciones religiosas hoy en día, el Papa Francisco observó que su resistencia no es única, todo el mundo encuentra resistencia a su vocación. Animó a los jesuitas a presentar a los jóvenes “los desafíos sociales, educativos que sienten, y acompañarles en la fe con parrhesía y prudencia”.

El Papa Francisco pasó a hablar sobre el Apostolado de la Oración, señalando que está “muy relacionado con el Sagrado Corazón”. Afirmó que también es una “misión propiamente jesuita” y reveló que planea escribir una carta sobre la devoción al Sagrado Corazón en octubre.

En cuanto a la promoción de nuestra identidad jesuita, el Papa insistió en que los jesuitas no deben “rebajar nunca el ideal”, ya que los jóvenes tienen sed de autenticidad y deben ser acompañados en sus ideales. También animó a los jóvenes a cuidar de los ancianos y subrayó la importancia de la relación directa entre jóvenes y ancianos.

En respuesta a otra pregunta sobre algunos conceptos erróneos acerca de las vocaciones religiosas dentro de las estructuras diocesanas, en particular los retos a los que se enfrentan los jesuitas a los que se les pide que sean obispos, el Papa Francisco se basó en su propia experiencia de haber rechazado dos veces nombramientos episcopales. Recordó a los jesuitas que San Ignacio había escrito las reglas para “sentir con la Iglesia”, pero subrayó la importancia de la obediencia al Papa cuando envía a un jesuita a una misión.

El Santo Padre continuó hablando sobre el Sínodo en curso sobre la sinodalidad, señalando que tiene que lograrse no sólo a nivel de la Iglesia universal sino también en las Iglesias locales, parroquias e instituciones educativas. Subrayó el papel del discernimiento para lograr la sinodalidad.

Para la Compañía, el Papa compartió su deseo de que esté unida y sea valiente, prefiriendo “errar por el lado del coraje que por el de la seguridad”. Animó a los jesuitas a ser “valientes en las situaciones difíciles del apostolado”, pero también “humildes con plena apertura de conciencia”.

Este artículo ha sido escrito con información de La Civiltà Cattolica.

[Todas las fotos por Antonio Spadaro, SJ]

Comparte este artículo:
Publicado por Communications Office - Editor in Curia Generalizia
Communications Office
El Servicio de Comunicaciones de la Curia General publica noticias de interés internacional sobre el Padre General, sobre el gobierno central de la Compañía de Jesús y sobre los compromisos de los jesuitas y colaboradores en la misión. También se encarga de las relaciones públicas y con los medios de comunicación.

Noticias relacionadas