Homeboy Industries recibe el Premio Humanitario Hilton 2020

Nada detiene una bala como un empleo.

Padre Greg Boyle

Este simple eslogan fue el origen de un ministerio que cambiaría para siempre el Este de Los Ángeles. Entretanto, ese ministerio se convertiría en una fuente de inspiración por todo el mundo para aquellos que buscan sacar a los marginados de la pobreza y romper el ciclo de violencia y encarcelamiento. El eslogan fue lo que el Padre Greg Boyle, un sacerdote jesuita de California, usó como base para una iniciativa que denominó “Homeboy Industries”. Iniciada en 1988 en el centro de Boyle Heights - entonces el territorio con mayor actividad pandillera en los Estados Unidos - Homeboy Industries (“Empleos para un Futuro”) intentaba atender a los ex pandilleros y a los recientemente encarcelados con una mezcla de asesoramiento social y de salud mental, capacitación laboral y consejería legal.

Durante sus 32 años de funcionamiento, Homeboy Industries ha pasado de un ministerio apoyado por voluntarios que servía a una persona a la vez a partir de la Dolores Mission Church, a una institución de 23 millones de dólares al año con su propio campus para albergar 7 sedes de empresas sociales. Hoy en día, Homeboy Industries emplea a 300 personas, todas ellas han completado el programa por el que pasan más de 8.000 aprendices cada año. Juntos dirigen Homeboy Bakery, Homegirl Café & Catering, Homeboy/Homegirl Merchandise, Homeboy Farmers Market, Homeboy Silkscreen & Embroidery, Homeboy Grocery, y el Homeboy Café & Bakery en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles.

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32 años de ministerio es una hazaña impresionante de servicio sostenido a una comunidad históricamente desatendida, pero eso no bastaría por sí solo para ganar el Premio Humanitario Conrad N. Hilton, el mayor premio humanitario anual que se otorga a las organizaciones sin fines de lucro. Cada año la fundación entrega un premio de 2,5 millones de dólares, creado en 1996 para honrar el ejemplo de filantropía y la dedicación a los esfuerzos humanitarios del Hilton, a una organización sin fines de lucro que demuestre “iniciativas ejemplares y extraordinarias para aliviar el sufrimiento humano”. Homeboy Industries puede haber llamado la atención con sus tres décadas de servicio, pero lo que más impresionó a los jueces fue cómo el ministerio ha cambiado no sólo el Este de Los Ángeles, sino operaciones similares en todo el mundo.

En cuanto a cifras, Homeboy Industries es impresionante. Recaudan 23 millones de dólares al año : 14 millones provienen de fundaciones, 7 millones de negocios de Homeboy Industries y 1 millón de subvenciones del gobierno. De esos 23 millones de dólares, TODOS se gastan dentro del programa en sus más de 8.000 aprendices, 300 empleados, 7 empresas sociales, eliminación de tatuajes, asesoramiento de salud mental y programas de formación integral que incluyen temas que van desde el control de la ira y el abandono del abuso de sustancias, hasta el desarrollo espiritual y la gestión de las finanzas personales. Pero el programa no se ocupa sólo de ser autosuficiente o de la organización eficiente de la empresa. La verdadera fuerza de Homeboy Industries está más allá de los números.

Cada semana 15 personas son entrevistadas para un empleo en Homeboy Industries. Todos ellos han estado en una pandilla, han sido encarcelados y, después de su liberación, han demostrado ser libres de drogas. Homeboy adopta los casos más difíciles por medio de la “discriminación al revés”: son los candidatos que corren más riesgo, los más indeseables para un empleo tradicional los que van en cabeza de la lista. Según el Padre Greg, o “Padre G” como se le conoce en la calle, “si Homeboy no ayuda no hay otro lugar en el condado que pueda hacerlo”.

En cuanto a la formación, Homeboy utiliza sus negocios de Empresa Social como programas de formación. En la mayoría de los casos, estas colocaciones son los primeros empleos que han ejercitado en sus vidas. El Padre G ve la preparación como un momento crucial para romper el ciclo de crimen y encarcelamiento, “Les mostramos que PUEDEN sentirse orgullosos de un buen día de trabajo y de proveer a sus seres queridos. Les mostramos que ellos importan, que valen la pena”. Junto con ese entrenamiento hay cursillos de desarrollo personal y pedagogía, así como una iniciativa que se ha convertido en un servicio central de Homeboy Industries: la eliminación gratuita de tatuajes.

Al principio del desarrollo del ministerio, el Padre G tomó conciencia que los tatuajes pueden inhibir seriamente la capacidad de los antiguos miembros de las pandillas para conseguir un empleo regular. Lamentablemente, la eliminación de tatuajes es dolorosa y cara, necesitando a veces hasta un año y 20 intervenciones: casi siempre más allá de la capacidad financiera de los Homeboys y Homegirls. Viendo la necesidad, el Padre G añadió una clínica de eliminación de tatuajes con láser a Homeboy Industries para ofrecer el servicio gratuitamente. Hasta 2020, la clínica ha eliminado más de 50.000 tatuajes de antiguos miembros de pandillas.

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Todos estos servicios, junto con la credibilidad en la calle que el Padre G se ha ganado durante tres décadas, ha dado a luz a un programa respetado por la comunidad, y lúcido en su misión. Para muchos futuros aprendices que entran por primera vez, generalmente amargados y cínicos, ver a personas como ellos - con antecedentes e historias personales similares - que están dispuestos a ayudarlos, hace de Homeboy Industries más una familia que un negocio. Como un aprendiz señaló, “No sabía lo roto que estaba hasta que Homeboy hizo posible la curación”.

Y funciona.

En el otoño de 2017, la UCLA concluyó un estudio de tasas de reincidencia comparando a Homeboy Industries con otros programas post-encarcelamiento. El estudio encontró que mientras que los programas tradicionales de post-encarcelamiento tenían un promedio de 70% o más de reincidencia, menos del 30% de los aprendices de Homeboy Industries reincidían. La noticia de este éxito ha hecho que más de 15.000 visitantes pasen por las puertas de Homeboy Industries cada año para ver cómo funciona el programa, incluyendo visitantes de otros países. Durante una visita a Homeboy Industries por el Padre General Arturo Sosa, el Padre G comentó, “estamos dispuestos a dar lo que sea a cualquiera que quiera imitarnos en la ayuda a nuestros vecinos, los más necesitados”.

En los próximos días, publicaremos historias personales de algunos de los Homeboys y Homegirls que han dado un giro a sus vidas con la ayuda del PG y los Homies.

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Publicado por Communications Office - Editor in Curia Generalizia
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El Servicio de Comunicaciones de la Curia General publica noticias de interés internacional sobre el gobierno central de la Compañía de Jesús y sobre los compromisos de los jesuitas y sus partenarios. También se encarga de las relaciones públicas.

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