Entrevista con el padre Stany: Triunfos y perspectivas para los jesuitas de Asia Meridional
Padre Stany, ahora, cuando concluye en este mes de octubre su mandato como Presidente de la Conferencia de los jesuitas de Asia Meridional (JCSA), ¿qué recuerdos iluminan verdaderamente su alma? Al contemplar la familia jesuítica actual en Asia meridional, ¿hay algunas “pequeñas victorias” o hitos que le proporcionen una profunda paz?
Cuando reflexiono sobre estos años mi corazón se inunda de alegría y gratitud. El Señor ha obrado maravillas. Imagínese esto: nuestra JCSA madura como cuerpo apostólico unificado. En medio de nuestras diferencias, surge gran cohesión, y eso da fuerte identidad a la Conferencia. Nos hemos transformado en una verdadera comunidad de discernimiento. Juntos, hemos elaborado políticas para ministerios clave: para la formación inicial, para la educación escolar y la educación superior, para la acción social, la ecología, etc. Hemos revisado los estatutos de la JCSA, la Política y el Protocolo de Protección de Menores y Adultos Vulnerables, y las Directrices para la Conferencia de Casas de Formación (CHF) y la Conferencia de Obras Apostólicas (CAW). ¿La CHF y la CAW? Han crecido: los edificios han sido renovados, hay nuevas instalaciones, programas de gran novedad, una cultura de investigación floreciente (con profesores que publican al menos dos artículos en revistas especializadas cada uno) y una vivaz puesta en común de recursos, además de programas de intercambio.
El Papa Francisco defendía la “sinodalidad” y los márgenes. ¿Cómo ha encarnado esto, en su día a día, la JCSA? ¿Alguna historia periférica aún viva?
Lo primero que me viene a la mente: nuestra ayuda a los migrantes. Cuando en la India el inesperado confinamiento dejó abandonados en la calle a los migrantes, la JCSA entró en acción y puso en marcha el Migrant Assistance and Information Network (MAIN – Red de Asistencia e Información para Migrantes). Con su potente actuación en colaboración –jesuitas, órdenes religiosas, clero diocesano y sociedad civil– que reclamaba cuotas, ofrecía ayuda espiritual y psicológica, garantizaba asistencia jurídica e incluso proporcionaba entierros dignos a los fallecidos. Y antes de eso hemos potenciado otras iniciativas: (a) Lokmanch, que empodera a los pobres de las zonas rurales para que reclamen ayudas del Gobierno; y (b) la paz y la reconciliación en medio de la polarización del sur de Asia. Además de nuestra aclamada revista electrónica PAX LUMINA y los diplomas de estudios para la paz en instituciones de la Compañía, hemos creado asociaciones de paz en las escuelas y hemos puesto en marcha módulos para extender la armonía entre la población en general.
En su liderazgo de los jesuitas a lo largo y ancho del caleidoscopio cultural de la India, Sri Lanka, Nepal y Bangladesh, ¿cómo ha conseguido implicar a las personas?
Me he mantenido en contacto personal con cada Superior Mayor, para responder con rapidez a sus necesidades. Nuestras alegaciones dieron sus frutos: el Padre General aumentó la financiación de Asia Meridional de 1,5 crores (15 millones de rupias indias) a 5 crores (50 millones), además de las subvenciones del Fondo de Solidaridad para la Formación en las Provincias. He recorrido casi todas las Provincias, conectando con nuestros hombres y sumergiéndome en la diversidad de nuestros ministerios. Hemos potenciado las secretarías, los foros y las redes para una formación compartida, y eso ha impulsado la colaboración entre las obras. Los programas comunes de liderazgo han unido a los jesuitas con sus colaboradores. El proceso de “Reimaginar y reestructurar”, verdadero cambio revolucionario, en plena actuación en toda la Provincia, da a luz una visión compartida, una dirección y un audaz discernimiento de lo que es verdaderamente importante. El haber abierto un diálogo sobre cuestiones importantes para la JCSA, como la etnicidad, han puesto de manifiesto y han abordado algunos problemas ocultos.
El auge digital de Asia Meridional sitúa a los jóvenes en primer plano. ¿Cómo se relacionan los jesuitas con los jóvenes en el ámbito de la inteligencia artificial y de las redes sociales, partiendo de la espiritualidad ignaciana?
Hemos fusionado el Jesuit Youth Movement (JYMSA – Movimiento Juvenil de la Compañía de Jesús), y los Jesuits in Communications (JESCOM – Jesuitas en las Comunicaciones) bajo un mismo techo dinámico, con reuniones online y offline. Los jóvenes y las comunicaciones viven un momento de gran interacción. Entre en MAGIS DIGITAL HOME (MDH): es un centro juvenil para debatir cuestiones locales y globales. Se han creado grupos de medios de comunicación en las facultades eclesiásticas, mejorando las habilidades de los escolares en lo que toca a la construcción nacional y a establecer los lazos universales. Ofrecemos además formación en escritura creativa y en medios de comunicación para jóvenes jesuitas y una plataforma en la que puedan dar cuenta de su trabajo a toda la Conferencia.
Tomándose un café con el que va a ser su sucesor, ¿qué “consejo imprescindible” le daría en primer lugar? ¿Qué cuestión encabeza la lista de prioridades de cara al futuro?
El Presidente no es un super Provincial, sino un compañero de los Superiores Mayores, que fomenta el discernimiento colectivo y la colaboración entre Provincias. Comprender esto desbloquea mucho la propia perspectiva, aclara la visión y agudiza las habilidades. Manténgase atento a las necesidades de la Compañía universal en medio de los signos de hoy. Como rostro de la Conferencia ante el mundo (y de la Compañía ante grupos como la Conferencia Episcopal Católica de la India y la Conferencia de Religiosos de la India), conozca a fondo nuestras aspiraciones: expóngalas con valentía, fomente las obras de la Conferencia y cuide de nuestros hombres y ministerios.
Prioridad número uno: impulsar el proceso de “Reimaginar y reestructurar” con una visión y una estrategia muy claras. Alinéela directamente con los obstáculos étnicos que a veces bloquean el progreso.
Muchas gracias por su tiempo y sabiduría.







